Cómo Cuidar y Lavar tus Uniformes Médicos Antifluido
Consejos prácticos para prolongar la vida útil de tu dotación sanitaria.
Invertir en uniformes antifluido de calidad es solo el primer paso. El cuidado adecuado es lo que determinará si tus prendas mantienen sus propiedades protectoras durante meses o años. Aquí te compartimos los mejores consejos para su mantenimiento.
Temperatura de lavado
Lava tus uniformes a una temperatura máxima de 40°C. El agua caliente puede deteriorar la membrana repelente de fluidos. Si la prenda estuvo en contacto con fluidos biológicos, utiliza un ciclo de pre-lavado con desinfectante hospitalario antes del lavado principal.
Detergentes recomendados
Utiliza detergentes neutros o enzimáticos. Evita los suavizantes, ya que dejan una capa cerosa sobre las fibras que anula la propiedad antifluido. Tampoco uses blanqueadores con cloro concentrado en la tela de color.
Secado correcto
El secado al aire libre es ideal. Si usas secadora, hazlo a temperatura baja o media. El calor excesivo puede encoger las fibras de elastano presentes en las telas stretch.
Planchado
La mayoría de nuestras casacas antifluido tienen un acabado anti-arrugas que minimiza la necesidad de planchado. Si es necesario, usa temperatura media sin vapor directo.
¿Cuándo reemplazar un uniforme?
Reemplaza la prenda cuando notes que los líquidos ya no se deslizan sobre la tela o cuando existan desgarres en costuras. Con un cuidado adecuado, nuestros uniformes duran más de 200 ciclos de lavado industrial.